Las Terapias de Charlie | LUNA LLENA EN ARIES o El fuego de Otoño
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LUNA LLENA EN ARIES o El fuego de Otoño

 

Ayer llegó pooor fin esta luna llena y la sentí muchísimo. Mi pareja me mandó un texto muy interesante de Wem Marcos Wertheimer, docente de la Escuela de Astrología Humanista de Buenos Aires, y me pareció fuertisimo. Los paso el texto para que entiendan más sobre esta nueva energía :

LUNA LLENA EN ARIES – CON SABOR A TORMENTA (13/10)

*escrito por Wem Marcos Wertheimer (docente de la Escuela de Astrología Humanista de Buenos Aires)

Toda esa ira contenida es fuerza que está disponible en vos. Fuerza para tus proyectos, para crear, para defender lo que necesita ser defendido y soltar lo que necesita ser soltado. Fuerza para abrite a la vida, también. Para dejar de ser víctima y reconocer toda tu potencia.
Pero esa fuerza no puede aparece si antes no atravesás toda esa ira. La ira y la fuerza están fabricadas con la misma sustancia, el mismo fuego incandescente.
Pero como creemos que la ira está mal, que si expresamos nuestro enojo no nos van a querer, que no está bien visto, que no es espiritual o lo que sea, la guardaste. Y eso que se quería expresar hacia fuera se empezó a expresar hacia dentro. Hábitos autodestructivos, sea cual sea. Toda esa potencia llevada por la vereda menos vital, la que dicta la moral represora mientras nos niega.

Primero que nada, necesitamos reconocer que la ira está. Que todavía no pudimos expresar ese profundo enojo que llevamos en la entraña. Que muchas veces se vuelve simple mal humor, una especie de enojo constante pero que en realidad nunca permite al fuego vital circular.
Y ahí andamos, contenidxs, más muertxs que vivxs. Y toda nuestra potencia creadora puja por salir y todo nuestro ser-moral puja por impedirlo. Estamos en guerra con nosotrxs mismxs y muchas veces ni siquiera lo sabemos. O creemos que es una guerra justa, porque realmente hay que impedir al animal salvaje clavar sus garras en la tierra, sus colmillos en la vida. Que son tus garras. Porque sos también ese animal salvaje encerrado. Ese que tiene toda la fuerza para tu creación, para afirmarte en el mundo.

La luna llena en Aries pide que reconozcas a este animal, que lo recibas, que lo vivas, que lo expreses. Que recuperes toda esa fuerza abandonada, oculta tras capas de socialización compulsiva. ¡Pero hay otrxs! Dice Libra. No puedo hacer lo que pinte, devenir puro animal. Es cierto, podemos decir. Ese “es cierto”, ¿qué efecto provoca en vos? ¿Hace que entonces te inhibas? ¿O es la puerta a una investigación mucho más compleja y excitante? Cómo es el encuentro de nuestros pulsos deseantes, cómo es que nuestros deseos tantas veces diferentes aprendan a danzar.

Hay otrx, dice Libra, y completa: y ese otrx es diferente. Deseos diferentes, necesidades diferentes, expresiones diferentes. Pero si por la existencia de ese otro siempre te inhibís, la fuerza ariana que necesitás para crear deja de existir. O, mejor dicho, queda mal canalizada. Sos una fiera calma en un zoo-lógico. Sos un trueno silenciado.
¿Cómo es abrirte al esplendor de tu trueno? A ser el relámpago que crea la existencia. Y se hizo la luz, dijo Jehová. El fuego ariano capaz de crear nuevos mundos para vivir necesita de toda esa fuerza reprimida. Libra, la sociedad, necesita de ese fuego para no quedar cristalizada en una moral opaca, represora. La belleza armoniosa de Libra requiere el caos de Aries para ser. Libra y Aries, volvemos a aprender, se necesitan mutuamente.

Recuperar tu ira, expresar tu fuerza, atravesar el proceso de catarsis necesario para reactivarla, y empezar a hacerte valer no tiene nada que ver con someter.
Con Plutón partil en T cuadrada a la Luna llena, tenemos que preguntarnos por los juegos de poder. Por eso que nos lleva a someter y a someternos. Pero el sometimiento, de hecho, me suena más a que tiene que ver con una total falta de amor propio, de vitalidad, de potencia. Sometemos por miedo. Nos sometemos, también por miedo. Como te falta potencia, tratás de imponerte ante el otro para que ese otrx reconozca tu potencia. Porque la única potencia es la potencia creadora de la vida -adentro y afuera. Y es incontrolable, indomesticable. Plutón no se anda con vueltas. Porque hay modalidades vinculares que sí o sí necesitan caer. Porque Si no asumimos nuestra intensidad, nos quedamos estancados en estos juegos de sometimiento. Acercarnos diferentes puede llevarnos a este lugar estanco de mejor y de peor, de unx que tiene razón y otrx que está en el error. Y entonces, la guerra interminable.

Necesitamos mirar de frente a nuestros propios patrones de sometedor y sometido, a la comodidad de la víctima y del victimario. Asumiendo que la potencia no nos pertenece. Somos potencia viva. Y excede totalmente a nuestro control. Necesitamos aprender a confiar en este tremendo caudal de potencia que nos circula. Si no, sigue el juego del control. El encuentro de deseos diferentes puede ser también una danza, una pregunta abierta que se responda en el constante cambio. En el proceso de desequilbrio-equilibrio que Aries-Libra proponen. Plutón pide que vomitemos los moldes ya caducos que nos tragamos. Solo entonces los podemos revisar, y ver qué modalidades relacionales queremos hoy vivir. Por mi parte, sigo pulsando por una donde todas nuestras diferencias deseantes sean bienvenidas e invitadas a danzar!

Se viene la Luna Llena en Aries, las preguntas a flor de piel, escribo eso y un trueno explota cerca, todo estalla, potencia, vitalidad. Fuerza. Es momento de recuperar tu fuerza. Es necesario que te permitas vivir tu fuerza. Solo entonces vamos a poder tener la potencia necesaria para crear nuevas relaciones, para destruir antiguos modos ya caducos y expresar una nueva creacion

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