Las Terapias de Charlie | No hacer nada hace bien 😴
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No hacer nada hace bien 😴

 

Ahora que estoy de vacaciones aprovechando para relajar, dormir mas, ver amigos…y hacer nada..me encantó leer el otro día un articulo que se intitula “Esta es la enorme importancia psicológica de perder el tiempo“. Les quería compartir los highlights.

 

Disfrutar del placer de no hacer nada.

 

Para quienes piensan que el tiempo es dinero, la simple idea de dejar que los minutos transcurran sin hacer nada puede parecerles una locura increíble. Sin embargo, el tiempo no es dinero, el tiempo es vida, y quizá deberíamos replantearnos cómo lo estamos utilizando. ¿Es tan terrible perder el tiempo?

 

 

La frenética búsqueda de la productividad genera culpabilidad

 

Siempre tendremos por delante una lista interminable de trabajo pendiente y tareas por terminar, así como una implacable cultura de productividad que nos empuja y nos dice que tenemos que hacerlo todo de inmediato y que debemos sentirnos terriblemente culpables por el tiempo “perdido”.

Perseguimos frenéticamente la productividad, hasta tal punto que no logramos descansar de verdad. Mientras damos un paseo, nos tomamos un día libre o incluso mientras leemos o vemos una peli, nuestra mente se mantiene ocupada en las cosas que deberíamos estar haciendo. Así terminamos abrumados por la culpa.

 

 

 

En italiano existe una frase : “il dolce far niente“ que significa disfrutar del placer de no hacer nada.

 

Perder el tiempo es tan importante como aprovecharlo

 

Grandes personajes como Charles Dickens, Gabriel García Márquez y Charles Darwin seguían horarios bastante relajados, trabajaban cinco horas al día o menos. Se dice que Albert Einstein necesitaba dormir unas 10 horas e incluso tomaba pequeñas siestas.

Muchos genios sabían que perder el tiempo es tan importante como aprovecharlo trabajando. Eran conscientes de la importancia del descanso, la relajación y el sueño, ya que en esos momentos se activa en el cerebro la red neuronal por defecto que es, precisamente, la que se pone en marcha para producir las ideas más originales y creativas.

 

 

 

Existen muchos libros de psicología que tratan del tema de no hacer nada. “EL ARTE Y LA CIENCIA DE NO HACER NADA” de Andrew J. Smart es un buen ejemplo :

La necesidad imperiosa de hacer más, hacerlo más rápido y mejor es el mantra de la sociedad obsesionada por la eficiencia. La exaltación de la capacidad de realizar diversas tareas a la vez y de optimizar al máximo el uso del tiempo nutre una amplia gama de libros y cursos de gestión empresarial que nos exhortan a planificar hasta el último segundo y nos culpabilizan por cualquier pérdida de tiempo. En esta cultura que intenta exprimir veinticinco horas al día, que sobrevalora la capacidad de trabajar arduamente, que condiciona a desarrollar un cúmulo de actividades para asegurarse el éxito, cabe preguntarse por qué los más brillantes pensadores, científicos y artistas han compartido el gusto por desperdiciar el tiempo. Andrew Smart, basado en recientes revelaciones de las neurociencias, demuestra que nuestro cerebro cuenta con una red neuronal que se activa solo cuando liberamos nuestra atención. Al permitirnos descansar de preocupaciones, horarios, tareas y dejar que nuestras ideas vaguen a su antojo, entramos en modo de piloto automático, con lo que se facilitan las conexiones entre recuerdos, pensamientos y deseos, que terminarán por transformarse en grandes ideas. Este mundo sería mejor si más personas se atrevieran a ser ociosas: esa es la tarea que ahora debemos comenzar a meditar.

 

 

Podrán encontrar el libro aquí : 📔

Fuente del articulo : 📰

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